Trece casos misteriosos - Ana Maria Güiraldes

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  • 5/28/2018 Trece casos misteriosos - Ana Maria G iraldes

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    iCONVlERTETE EN DETECTlVLICASOS MISTERIOSOS PARA LEER Y JLJ( ,Al'Quin plane el robo de las IIbroteJ:, (h 1notas en el tercero B del Colegio [311011( 1ventura? Podrs encontrar los pl:,lllipara dilucidar el atraco al Banco MI Jchosmlles? Algo terrible sucedl6 ( 1JIla cajita que doa Sara guardlh(l (( 111tanto celo El Canguro, arquero (Iu , ,famosos Venadillos, ha sido secuoslrll(lu,por suerte, logr enviar un mens(]J J \)11clave a sus compaeros: desclfrurlu (1:, JItarea.Trece son las incgnITas, una por< J ( 1 H t 1cuento; y tambin trece los cruclur 11111 1'.que podrs resolver, al final de CCJ(j(J I1lato, si sabes usar el ingenio,

    DE 77 .-

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    Querido lector:Estos cuentos son para que te transformes en detective. Silees con atencin y te fijas en los detalles, podrs enconfr(/1 la

    pista que te llevar a descubrir al ClAlpable Si no logras dilucidarel enigma, aydate con un espejo: en pginas 105 - 117 lassoluciones estn dadas, pero al revs.Tambin te invitamos a resolver los crucigramas de cadacaso: muchas de sus definiciones -las que estn con letra dife-rente- tienen relacin directa con el cuento que les corresponde.Las soluciones de estos juegos aparecen, asimismo en las pgi-nas mencionadas.Te desafiamos a solucionar los trece misterios de este libro,con igual sagacidad que el inspector Soto, personaje presente enalgunos de estos cuentos. Y no olvides: la observacin es lacualidad indispensable para un buen detective.

    as autoras

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    IN DICE

    l caso de las libretas de notas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1l caso de las perlas grises 9l caso del regalo de cumpleaos 19l caso del atraco al Banco Muchosmiles . . . . . . . . . . . . 25l caso del zafiro de doa Sara 33l caso de las secretarias quejumbrosas . . . . . . . . . . 41l caso dc 1a moto embarrada 49l caso dd joyero angustiado . . . . . . . . . . . . . . . . . . 57l caso del secuestro del arquero 65l caso del ladrn con mscara 73l caso del gato perdido . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 79l caso de l estatua ujer Sentada Pensando . . . . . . . 8 9l caso de la pagoda de marfil . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 95

    Soluciones . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 105

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    EL CASO DE LAS LIBRETAS DE NOTAS

    El tercero medio A del colegio Buenaventura era un curso bastante revoltoso. Ese viernes entregaban las notas del trimestre, y laseorita Leonor dej el alto de libretas blancas en una esquina de su escritoriu. La lol -lidad de los veinticuatro alumnos fij sus ojos muy abiertosen ellas: el panorama que presagiaban esas libretas no eramuy alentador.- Tengo rojo en matemticas -SUSUIT la gorda Marcela.y yo en qumica -cuchiche Andrs, plido por encimade sus pecas.-Adis, fiesta' -suspir Catalina, soplando con desnimo su chasquilla.Silencio! -interrumpi la scori ta Leonor-. Qu iero decirles que en general el rendimiento del curso durante estetrimestre ha sido psimo, y las notas, muy malas ... Repartirlas libretas durante la ltima bora de clases, y tendrn quetraerlas firmadas el lunes, sin falta.La profesora, luego de sentarse en su silla, llam a Mauricio al pizarrn. El muchacho, que tena fama de m8tco, co

    menz a resolver una complicada ecuacin, y 8 clase siguilen ta y pesada.Media hora despus una campanilla anim levementelas sonrisas en los rostros: todos gum-daron sus libros y salieron a recreo.-Cmo convencer a la pro[e para que no nos entreguelas notas hasta el lunes? -pregunt Marccla, sin nimo nipara q:omer su emparedado de queso.

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    3TRECE CASOS MISTERIOSOSSlIl:ias l -le contest la lnguida Constanza.Fs que el asunto es grave: nos quedaremos sin fiesta,

    t 'ul l lJic No te das cuenta?-Claro que me doy cuenta Por qu crees que estoy tandeprimida? -El gesto de Constanza era de absoluto desalien

    lo. Se afirm en la vieja palmera, en una pose de actrizdramtica.En ese momento se acerc Mauricio.-Al paso que van mis porras compaeras -dijo-, tendrque bailar solo en la fiesta si entregan hoy las libretas ...-El genio Mauricio Nunca pierde la oportunidad dehablar de sus maravillosos sietes -coment Marcela, dndole la espalda.-No sean tontas, nenas, si lo nico que quiero es quetodos vayamos a la fiesta.-Nosotros tambin queremos. Qu propone el genio?-interrog Constanza, sin perder su desgano.-Un ardid para e,vitar que nos entreguen las libretas

    -respondi Mauricio, muy serio-o No olviden que tengo queconquistar a Catalina ...Marcela, al or esto, levant una mano y grit:-Eh Tercero A Reunin: el genio tiene su plan-No seas tonta, Marcela, si usaras ms tu cabeza ... -Mau

    ricio llev un dedo a su propia sien y luego se alej conexpresin hosca.Andrs y Catalina se acercaron a las dos amigas, que sehaban quedado mudas, contemplando a Mauricio.-Con Catalina hemos estado pensando que hay que evi-tar, como sea, la en trega de esas notas.-Otro genio que descubri ia Amrica: lo os sabemos

    que con esas notas hay que olvidarse de la fiesta -se enojMarcela-. Pero hasta ahora nadie ha propuesto una solu-cin ...

    Connie golpe con rabia el tronco de la palmera, y luego,con un gesto asustado, mostr la yema de su pulgar heridopor una pequea astilla.-Una que se fue a la enfermera -coment Andrs.

    EL CASO DE LAS LIBRETAS DE NOTAS

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    5TRECE CASOS MISTERIOSOSy olrl que se va a la biblioteca: tengo que devolver un

    l i l l lo Catalina parti corriendo.I\lIllrs y Marcela quedaron pensativos.Bueno, no me queda otra que resignarme a un sbado

    si liesta: estoy sentenciado -dijo Andrs con tono sepulcral.Mal-cela qued sola.-Resignacin? -repiti para s-o iAh, no, eso nunca ycamin a grandes zancadas en direccin opuesta a la de suamigo.

    Al poco rato la campanilla anunci el final del recreo y elcomienzo de la ltima hora de clases. Los alumnos entraron asu sala en forma estrepitosa y cada uno tom asiento en sulugar. En ese momento, estall la voz de la proCesara:-QUIEN SACO DE AQUr LAS LIBRETAS DE NOTAS?Un silencio total fue la respuesta.La seorita Leonor insisti, en tono an ms agudo:-Repito, por si no han entendido: quin sac de aqu laslibretas?Los alumnos se miraron asombrados, pero ni una palabra sali de sus bocas.La profesora, entonces, se levant de su silla.-Nios: esto no es broma. Es gravsimo. Por ltima vez:quin fue el gracioso o graciosa? Es mejor que se levanteahora ...Ni un suspiro se escuch. Marce1a observaba a sus compaeros en una inmovilidad total. Connie miraba a Marce1a.Mauricio disimulaba una sonrisa con Catalina. Andrs rayaba con insistencia la tapa de su cuaderno. Un aire de expectacin, mezclado con mal disimulada alegra, flotaba en elambiente. La voz de la profesora ahora amenazaba:

    -Ustedes saben que este es motivo de expulsin, pero lesdar una lti ma oportunidad: me ir de la clase slo por cincominutos y, si a mi regreso no estn las libretas sobre elescritorio , comunicar el hecho a la Direccin.Call unos segundos, y luego prosigui:-Les doy una oportunidad para ser honestos. Si se pre-;L nta el culpable, el castigo no ser tan drstico. Si no sucede;ls. alguien arrastrar a todo el curso con l.

    EL CASO DE LAS LIBRETAS DE NOTASy sali de la sala.En el primer momento nadie habl ni se movi. Estaban

    todos paralogizados. Hasta que de pronto una figura -conocida por los lectores- se incorpor de su banco y camin haciael closet de los tiles. Tom con ambas manos el alto delibretas, escondidas tras las cajas de tiza, y, ante el estupor desus compaeros., avanz hacia el escritorio de la seoritaLeonor.Cumplido el plazo, cuando la profesora regres, las veinticuatro libretas blancas ya estaban en su lugar.La seorita Leonor las tom sin decir ni una palabra. Elcurso entero estaba pendiente de sus ms mnimos gestos. Laoyeron suspirar, y vieron cmo trataba, al parecer, el borraruna manchita sobre la primera Libreta. Su cara no reflejabaninguna emocin; pero a sus alumnos, que ya la conocan, noles cupo duda de que ella estaba decidiendo algo. En esemomento habl:-Bien ..., ahora falta que se presente el culpable.

    Como el silencio se prolongaba, la maestra camin entrelos escritorios para observar con detencin a sus alumnos.Los nios, nerviosos, se mantenan inmviles. Catalina apenas si respiraba; Mauricio se morda el labio; Connie dabavueltas al anillo en su dedo, Andrs retorca el lbulo de suoreja, y Marcela haba cerrado los ojos en actitud de mrtir.

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    1, TRECECASOSMISTERIOSOSCuando el recorrido hubo fnalizado, la voz fue tajante:-Quiero que sepan que ya me he c..:nteradode quin esel

    responsable.y dijo un nombre.La profesora nose equivocaba.Con gesto compungido. la persona aludida confessuculpa.

    Hbil lector: la seorita Leonor fuemuy sagaz. Quvioella en su paseo entre losalumnos que la llevadescubrir alculpable?

    ELCASO DE LAS LIBRETAS DE NOTASCRUCIGRAMA DE LAS LIBRETAS DE NOTAS

    Horiwntales:1. Sustantivo que modificay que transa billetes.

    Hierba (inv.). 2. Medio baile polinsico.Tercera letra. Pint12 Ell1wteo delcumlO. Madre a medias.i3 Con c se cae. Desabl'ida fome. Hgalo con losojos. Verticales:

    l. Soplabasu c h a s q ~ l i l a Calcio.2. Devasta. Aquestn lasciuco vocales, pero en desorden.3. As eran las11olas Fallec (inv.).4. Nombredelcolegio.5. Diosingls. Socorro. Materia infecciosa.6. Naves Orbitales Fantsticas. Letra gnega.7. Era lnguida. Plumfero dios egipcio.8. Vocalesdetope.Tubo sin p